¿Qué es la incontinencia urinaria?

La falta de control de la vejiga o incontinencia urinaria consiste en la salida involuntaria de la orina que ocurre sobre todo después de los 50 años de edad tanto en hombres como en mujeres, pero es más frecuente en ellas por la longitud corta de la uretra (el canal de salida de la orina) y por debilitamiento de los músculos de la pelvis relacionada a parto o a cirugía.

Para la mujer en particular es incómodo referirse a un tema tan personal. No es por supuesto su culpa (o en ocasiones la de él) pero se siente avergonzada. Millones de mujeres padecen de este problema y el médico puede ayudar a aliviar la situación y por ello debe vencerse la vergüenza que impide hablar de un tema que es difícil.

¿Qué tipos de incontinencia urinaria existen?

Incontinencia de esfuerzo o de estrés. La pérdida de orina puede ser pequeña y asociarse a esfuerzos como toser, reír, levantar algo pesado o hacer ejercicio.

Incontinencia de urgencia: se produce cuando la necesidad de orinar es repentina, asociada a necesidad urgente de orinar y con frecuencia la persona no alcanza a llegar al baño. Es más frecuente en las personas mayores, sobre todo si padecen una infección urinaria o si tienen una condición conocida como vejiga hiperactiva.

Incontinencia por rebosamiento: ocurre en hombres con agrandamiento de la próstata o un tumor que obstruya la vía urinaria. La vejiga se llena y hay deseo de orinar pero la persona solamente logra eliminar un poco de orina. Ciertos medicamentos y la diabetes pueden causar incontinencia por rebosamiento.

Incontinencia funcional: se debe a un trastorno físico o mental que impide llegar a tiempo al baño. Por ejemplo, el paciente con artritis severa tarda en llegar y en desabrochar el pantalón o bajar la falda con la rapidez que se requiere.

Incontinencia mixta: una mezcla de más de uno de los tipos mencionados.

¿Cuáles son las causas de incontinencia urinaria?

Las causas de la incontinencia urinaria son numerosas. Si bien es cierto que ocurre con mayor frecuencia en los adultos mayores no puede decirse que es parte normal del envejecimiento. Como se mencionó, mujeres jóvenes pueden presentar incontinencia en ciertas circunstancias.

Es cierto que con el paso de los años la vejiga retiene menos cantidad de orina por tanto hay que eliminarla con mayor frecuencia y el chorro de orina es más débil.

Las causas principales de incontinencia urinaria incluyen:

  • En las mujeres: adelgazamiento y sequedad de la piel y del recubrimiento (mucosa) de la vagina y de la uretra, sobre todo en la menopausia por falta de la hormona femenina (estrógeno).

  • En las mujeres el parto o después del parto o de varios partos: debilitamiento de los músculos de la pelvis y cirugía de extirpación del útero (histerectomía).

  • En los hombres: agrandamiento o cirugía de la próstata.

  • Constipación.

  • Ciertos medicamentos como los diuréticos y sustancias que aumentan el volumen de orina y agravan la incontinencia como cafeína y alcohol.

  • Sobrepeso y obesidad que aumentan la presión sobre la vejiga y los músculos que controlan la vejiga.

  • Infecciones de las vías urinarias.

  • Enfermedades vasculares, diabetes, enfermedad de Alzheimer y esclerosis múltiple.

¿Cómo se hace el diagnóstico de incontinencia?

Obviamente la historia de pérdida involuntaria de la orina es el primer elemento para el diagnóstico de incontinencia y por la descripción del tipo de incontinencia (lo cual es decisivo en relación al tratamiento). El médico cuenta con exámenes especiales para medir la capacidad funcional de la vejiga y determinar la presencia de lesiones en las vías urinarias.

Parte de la evaluación médica es el examen de la orina incluyendo cultivo para determinar si hay infección.

¿Cómo se trata la incontinencia urinaria?

Dependiendo del tipo y de la causa el médico decidirá el tratamiento. En casos leves o moderados se emplean técnicas de modificación de la conducta como entrenamiento de la vejiga para esperar un tiempo mayor, orinar, esperar y volver a orinar, programar las visitas al baño, manejar el consumo de líquidos y pérdida de peso.

Los ejercicios de los músculos de la pelvis o ejercicios de Kegel son parte esencial del tratamiento de la incontinencia y tienen como objetivos reforzar los músculos y mejorar la incontinencia.

En casos más severos se emplean medicamentos, dispositivos y cirugía.

En resumen, la incontinencia es algo molesto pero no debe impedirle gozar con confianza de una vida activa.

Producido por Editorial Maldonado

 


VER TODOS LOS ARTÍCULOS
Contraste
Reducir letra
Aumentar letra
Centro de relevo