Ojo con la limpieza de objetos que más concentran bacterias

Ojo con la limpieza de objetos que más concentran bacterias

Vida en casa - 17 agosto 2025

Interruptores de luz, esponjas de cocina, lavamanos, control remoto, basurero y toallas de cocina son algunos de los elementos que más concentran gérmenes y bacterias. Cómo limpiarlos y con qué regularidad.

Diariamente convivimos con una amplia variedad de microorganismos y bacterias. Pese a que muchas de ellas son beneficiosas, en tanto que cumplen distintas funciones positivas no solo para el ambiente, sino también para nuestro organismo –como es el caso de la microbiota–, es muy importante el control en la cantidad y tipo de poblaciones bacterianas, con miras a prevenir afecciones a la salud.

De acuerdo con Paula Pavía, quien tiene maestría y doctorado en Bacteriología, en el caso de las viviendas “es importante tener prácticas adecuadas con el fin de evitar contaminaciones y por consiguiente infecciones o enfermedades. Diversos estudios han identificado que uno de los lugares que más acumula bacterias es el piso de la entrada, pero también está la cocina –con el lavaplatos, las esponjillas, el contenedor de basuras y las tablas en las que se cortan los alimentos–, además de los baños, en donde la humedad también juega un factor a favor del crecimiento de los organismos”, explica.

Para Pavía, las prácticas de limpieza e higiene son claves a la hora de enfrentarse a las bacterias y microorganismos. “Sería ideal limpiar el inodoro diariamente, pero si eso no es posible, al menos una vez en la semana. En la cocina debe hacerse el cambio de esponjas con frecuencia, y una vez se haya lavado algo con ellas, se deben retirar los restos de alimentos. Las toallas de la cocina deben lavarse y dejarse secar. Con los cepillos de dientes, siempre se debe hacer un lavado y retirar posibles restos de comida, al tiempo que se deben cambiar con frecuencia”, aconseja la bacterióloga.

Respecto a la entrada de la casa, recomienda que el tapete de este lugar se limpie y cambie constantemente, aunque, aconseja, “lo mejor es entrar sin zapatos a la casa y destinar un espacio especial para ellos y su desinfección”.

A su turno, Rubén Gómez Javela, enfermero magíster en Salud Familiar, destaca el potencial riesgo con elementos como el control del televisor, los interruptores de luz, los recipientes en donde se almacenan los cepillos de dientes, las manijas de las puertas y el teléfono celular. Para él, la limpieza de estos objetos varía según su uso y el tipo de material.

“Los insumos de manipulación constante con nuestras manos deben limpiarse y desinfectarse mínimo dos veces por día, y más allá de la limpieza debe haber una desinfección. Lo ideal es retirar primero el polvo visible, utilizar algún tipo de jabón o detergente, y con algún paño limpio hacer la remoción de la mugre; posterior a esto, utilizar desinfectante, preferiblemente alcohol etílico al 70 %”, apunta Gómez.

En la cocina

Uno de los espacios que más representan riesgo en el tema de bacterias es el de la cocina. María Teresa Flórez, emprendedora con certificación en manipulación de alimentos, advierte sobre el hecho de que los objetos que tienen contacto con los alimentos son los que más concentran microorganismos.

“La esponja de la cocina reúne restos de comida que empiezan a descomponerse y, al entrar en contacto con la humedad, crean el ambiente perfecto para la proliferación de bacterias. La esponja debe lavarse cada vez que se usa y se debe dejar secar porque la humedad trae estos organismos”, indica Flórez.

En su cruzada por conseguir un bajo impacto ambiental, esta emprendedora ha hecho del agua, el jabón Rey y el vinagre sus tres elementos aliados en la limpieza. “El agua hirviendo es una muy buena manera de matar bacterias; evito el hipoclorito de sodio porque mata incluso las bacterias buenas, y por eso prefiero otros elementos”, señala.

Cuidado con la contaminación cruzada

La contaminación cruzada se refiere a la transferencia de microorganismos de un alimento a otro, de forma no intencional o de un lugar a otro en la casa. Para contrarrestar este problema, los expertos recomiendan contar con utensilios de limpieza diferenciados para cada espacio, además de tener elementos de cocina distintos para cada tipo de alimento.

“Los alimentos deben prepararse cada uno por aparte, pero, además, el cuchillo de la carne no puede ser el mismo con el que se cortan las verduras ni las frutas”, ejemplifica Flórez. El enfermero Rubén Gómez añade la necesidad de un correcto y frecuente lavado de manos, además de higienizarlas con alcohol glicerinado, cada vez que se cambie de actividad.

Esquinas ocultas

La rejilla del lavaplatos y la nevera son espacios olvidados de la limpieza y en ambos deben adoptarse prácticas profundas y constantes de higiene. La experta en manipulación e alimentos María Teresa Flórez advierte que, pese a las bajas temperaturas de la nevera, en ella también pueden llegar a proliferar las bacterias. “Si algo se riega adentro, hay que limpiarlo inmediatamente con agua y vinagre, y una vez a la semana hay que revisar los alimentos, porque si uno de ellos se daña puede contaminar a los demás muy rápido”.
La emprendedora aconseja realizar una limpieza profunda en cada uno de los compartimientos una vez al mes, y recuerda hacerle mantenimiento a la nevera para evitar un gasto extra de energía.