Conoce qué es el virus del papiloma humano (VPH), cómo se transmite y por qué la vacunación es clave para prevenir sus complicaciones

Virus del papiloma humano: qué es y vacunación

Prevención - 26 marzo 2026

El virus del papiloma humano (VPH) es una de las infecciones de transmisión sexual más comunes en el mundo. Aunque en muchos casos no presenta síntomas, puede estar asociado a diferentes enfermedades, incluyendo algunos tipos de cáncer, lo que hace fundamental hablar de prevención y detección a tiempo.

A nivel mundial, el VPH provoca cerca de 620 mil casos de cáncer en mujeres y 60 mil en hombres cada año, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estas cifras reflejan la importancia de entender qué es este virus, cómo se transmite y cuáles son las formas más efectivas de prevenirlo para proteger la salud.

¿Qué es el virus del papiloma humano (VPH)?

De acuerdo con Silvia Ceballos, profesional en Promoción y Prevención de AXA COLPATRIA, “el virus del papiloma humano (VPH) es la infección de transmisión sexual (ITS) más común en el mundo. Se trata de un grupo de más de 200 virus que pueden afectar la piel y las mucosas”.

La mayoría de las personas sexualmente activas lo contraerán en algún momento de su vida, muchas veces sin saberlo, ya que en la mayoría de los casos no presenta síntomas y el cuerpo lo elimina de forma natural. Sin embargo, algunos tipos de VPH se consideran de alto riesgo, ya que pueden provocar verrugas genitales o estar asociados al desarrollo de cáncer, como el de cuello uterino, ano o garganta.

¿Quiénes están en riesgo de contraer el VPH?

El VPH puede afectar a cualquier persona que haya iniciado su vida sexual, tanto hombres como mujeres, muchas veces sin presentar síntomas. Algunos grupos tienen mayor probabilidad de contraer o mantener la infección:

  • Personas sexualmente activas: el VPH es muy común y puede adquirirse desde las primeras relaciones sexuales.
  • Personas jóvenes: especialmente mujeres menores de 30 años, donde la infección suele ser más frecuente.
  • Personas con el sistema inmunitario debilitado: quienes viven con VIH o usan medicamentos como esteroides tienen mayor riesgo de adquirir y mantener la

 

Síntomas de las infecciones por VPH

La mayoría de las personas con VPH no saben que tienen la infección, ya que en la mayoría de los casos no presenta síntomas ni genera problemas de salud visibles. Sin embargo, en algunos casos pueden aparecer señales que alertan sobre su presencia:

  • Ausencia de síntomas: la mayoría de las infecciones pasan desapercibidas y el cuerpo las elimina de forma natural.
  • Verrugas genitales: algunas personas descubren la infección al presentar estas lesiones.
  • Alteraciones en exámenes médicos: en mujeres, el VPH puede detectarse a través de resultados anormales en la prueba de Papanicolaou, utilizada para la detección del cáncer de cuello uterino.
  • Cambios en la piel o mucosas: pequeñas lesiones o crecimientos anormales en la zona genital o anal.

Por esta razón, “los controles médicos periódicos y la prevención son fundamentales para identificar a tiempo cualquier cambio asociado al virus”, advierte Silvia Ceballos.

 

¿Cómo se diagnóstica el VPH?

El diagnóstico del VPH depende del tipo de infección y, en muchos casos, se realiza a través de controles médicos, ya que no siempre hay síntomas visibles.

En mujeres, existen diferentes métodos para detectarlo:

  • Prueba de Papanicolaou: permite identificar células anormales en el cuello uterino que podrían estar asociadas al VPH.
  • Prueba de ADN del VPH: detecta la presencia de tipos de alto riesgo del virus.
  • Colposcopia: se realiza cuando hay resultados anormales; el especialista examina el cuello uterino con mayor detalle y, si es necesario, toma una pequeña muestra de tejido (biopsia).
  • Prueba con ácido acético: consiste en aplicar una solución que permite visualizar lesiones o verrugas al hacerlas más visibles.

En hombres, no existen pruebas de detección rutinarias aprobadas para el VPH. En la mayoría de los casos, el diagnóstico se basa en la inspección visual de verrugas genitales realizada por un profesional de la salud.

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Acciones para prevenir las infecciones por VPH

manos de enfermera sostienen una jeringa y una ampolla que preparan una inyección del VPH

La prevención del VPH se basa en una combinación de hábitos saludables, controles médicos y medidas de protección que ayudan a reducir el riesgo de infección y sus posibles complicaciones.

Entre las principales acciones que sugiere Silvia Ceballos se encuentran:

  • Fortalecer el sistema inmunológico: en la mayoría de los casos, el cuerpo elimina el virus de forma natural en uno o dos años. Mantener hábitos saludables como una alimentación balanceada, hacer ejercicio, dormir bien, hidratarse, reducir el estrés y evitar el consumo de tabaco y alcohol en exceso contribuye a este proceso.
  • Detección temprana: realizarse exámenes como el Papanicolaou y, cuando sea necesario, la colposcopia, permite identificar cambios celulares a tiempo y tratar lesiones antes de que evolucionen.
  • Uso de preservativo: ayuda a reducir el riesgo de transmisión, aunque no protege completamente frente al VPH.
  • Vacunación: es la medida preventiva más efectiva, ya que protege contra los tipos de VPH asociados a la mayoría de los casos de cáncer y verrugas genitales.

 

Importancia de la vacunación contra el VPH

La vacuna contra el VPH es una de las formas más efectivas de prevenir infecciones que pueden derivar en cáncer y verrugas genitales.

¿Por qué es tan importante?

  • Previene varios tipos de cáncer: cuello uterino, ano, garganta, vulva, vagina y pene.
  • Reduce el riesgo de verrugas genitales.
  • Protege frente a tipos del virus a los que la persona aún no ha estado expuesta.

¿Quiénes deben vacunarse?

  • Principalmente niñas y niños entre los 9 y 14 años.
  • Se recomienda también en jóvenes hasta los 26 años.
  • Puede aplicarse hasta los 45 años, según evaluación médica.

Ten en cuenta…

  • No elimina infecciones existentes, pero sí previene nuevas.
  • Reduce significativamente el riesgo de complicaciones a futuro.
  • Protege a nivel individual y colectivo, ya que disminuye la circulación del virus en la comunidad.

Cuidar la salud también es anticiparse. Entender el VPH y actuar a tiempo permite tomar el control y reducir riesgos de forma efectiva. Informarse, mantener hábitos de prevención y acceder a medidas como la vacunación son decisiones esenciales para cuidar el bienestar a largo plazo.